L'Opeck Club
Presents

StarTreCk

"El Sacrificio"


    -­JE, JE, JE! ­PERO QUE REQUETEMALO SOY! ­Por fin, después de
tantos anyos de soportar humillaciones, de ver su inútil y patética
resistencia a mi supremo poder, toda la Galaxia R34 tendrá que
doblegarse e hincar sus rodillas frente a MI!

    Quien pronunciaba estas palabras no era otro que L'opeCk, el cual,
armado con una gamuza y un bote de Netol, sacaba lustre a un enorme
mísil de aspecto siniestro.

    Al mismo tiempo, en la cafetería de la Flota Estelar, un grupo de
oficiales charlaban sentados a una mesa, sobre la que una serie de
cajitas de porexpán vacías se apilaban de manera desordenada.

    -Oye, la cinta que me dejaste la semana pasada es un poco extranya
-comentó DiMa. La película Star Trek XVIII es cojonuda, realmente es 
un clásico del cine antiguo en 2-D, tal como me dijiste, pero al final
de la cinta había grabadas unas secuencias muy raras.

    -¨Secuencias raras? -se sorprendió Nijov-. Pues no lo entiendo.
Como no sea que fue la cinta que usé para probar la cámara cuando salí
a dar un garbeo por el sector 341.12, no se me ocurre qué otra cosa
pueda ser. Pero la verdad es que ni me molesté en mirarlas después;
grabé encima y listos.

    -Por cierto que ya hace meses que ese sector está muy tranquilo
-terció Tirk-. Hace casi un anyo que no sabemos nada de L'opeCk.

    -Vete a saber, igual se ha expulsado a sí mismo de su propio sector
-ironizó Ferrard-. Como es tan suyo... -un coro de risas interrumpió el
comentario.

    -De todas formas -dijo LaBerge -tengo curiosidad por ver esa cinta.
¨No podríamos acercarnos a casa de Nijov y echarle todos un vistazo?

    Un rato después, el grupo estaba con los ojos clavados en una
pantalla, en casa de Nijov. Las imágenes mostraban una pequenya nave
que se afanaba en transportar piezas de "Lego" de un asteroide a otro.

    -­Páralo aquí! A ver, amplía esa imagen de la nave. Un poco más.
­Basta!

    La navecilla del centro de la pantalla aumentó de tamanyo hasta
mostrar claramente una letra "L" dentro de un círculo, pintada en el
lateral del casco.

    -­Es L'opeCk! -exclamaron todos a una-. Ya era raro que ese fistro
se estuviese quieto tanto tiempo.

    -Bueno, muchachos -dijo Ferrard apagando la pantalla-. Si está
acarreando material, está claro que está construyendo algo. Será mejor
que nos acerquemos a echar un vistazo.

    Poco después, una formación compuesta por la USS-Trekminal, la
USS-Paradise y la USS-Proline cruzaba el subespacio en dirección al
sector 341.12 a toda velocidad.

    Mientras tanto, L'opeCk había terminado su labor de limpieza.

    -Bueno, me parece que ya brilla bastante. ­Quiero que sean capaces
de ver reflejados en él sus rostros distorsionados por el horror,
instantes antes de ser expulsados a pedacitos de la Galaxia! ¨Cómo no
se me había ocurrido antes? ­A trocitos pequenyos serán más fáciles de
expulsar! ­Ja, ja, ja! ­Diez meses y medio millón de piezas de "Lego"
me ha llevado construír este mísil maximegamuchinuclear rellenito hasta
los topes de residuos transuránidos y mensajes de excomunicación!
­Tiene la potencia de cien mil bombas atómicas! ­Y además le he puesto
un pincho en la punta para que haga más pupa! ­Pero qué cruel soy con
mis inferiores! ­Jajajajaja!

    En ese momento, un zumbido característico se oyó en la plataforma
de transporte, y L'opeCk se encontró cara a cara con sus archienemigos
de la Flota Estelar, armados hasta los dientes con los phasers en la
posición de "gratinar".

    -­QUIETO L'OPECK! ­TE TENEMOS RODEADO! -gritó LaBerge.

    -­MALDICION! -exclamó el villano-. Pero, ¨cómo habéis llegado hasta
aquí? ¨Quién os ha dicho...

    -Hemos leído la parodia, L'opeCk -mintió Scrotty-. No intentes
resistirte ni enganyarnos, estamos al corriente de todo. Y ahora, dame
ese bote de Netol sin hacer ninguna tontería.

    -Ni lo suenyes, Scrotty. Aún me queda una carta en la manga -replicó
L'opeCk. Y, antes de que nuestros amigos pudiesen reaccionar, arrojó el
frasco de Netol contra la consola del rayo transportador, activándolo y
devolviendo al grupo al USS-Paradise.

    -Jajajaja, inútiles, qué poco me ha costado expulsarlos de mi nave.
Y ahora, vamos a hacer los honores al mísil que consolidará mi dominio
del Universo.

    L'opeCk pulsó un botón de una consola cercana, y al instante un
temblor sordo recorrió la nave. En medio de un gran estruendo, el mísil
partió, dejando a L'opeCk cubierto de carbonilla y grasa.

    -Maldito mísil, me ha puesto perdido, pero no importa, ya me he
vengado expulsándolo de la nave para que cumpla su misión. Ahora, todos
los habitantes de la Galaxia R34 serán hechos pedacitos y luego expulsados,
y así podré gobernarla TODA sin ninguna oposición, ­JAJAJAJAJA!

    Desde el puente de la USS-Paradise, donde se había reunido la
fracasada expedición, el grupo contemplaba a lo lejos la partida del
mísil.

    -Ya no hay manera de destruírlo -dijo Scrotty-. Ahora ya todo está
perdido.

    -­Aún nos queda una esperanza! -exclamó Ferrard-. Si enviamos un objeto
en ruta de colisión con el mísil, podemos destruírlo antes de que
llegue a la zona de peligro.

    -Sí -terció Nata-. Pero, según mis cálculos, para que un cuerpo
entrase en colisión con el mísil antes de que éste consiguiese llegar a
las proximidades de la R34, tendría que alcanzar un factor Warp de
treinta y tres mil seiscientos coma cero, cero, cero...

    -Déjese de decimales, Nata. No tenemos nada que pueda alcanzar esa
velocidad -interrumpió Scrotty.

    -­Pues claro que lo tenemos! -respondió Ferrard-. ­Mi nave, el
USS-Trekminal!

    -Pero, ¨estás loco o qué? ¨No te das cuenta de que la nave no
va a resistir esa velocidad? Y, aunque la resistiera, ¨la vas a hacer
anyicos contra el mísil maximegamuchinuclear de L'opeCk?

    -Ya les advertí que había que esconderle el conyac o se pondría
peligroso -dijo Tata.

    -Además, ¨quién va a ser el chulo que pilote la nave y se deje la
dentadura contra el mísil? -insistió Scrotty.

    -Los motores aguantarán la velocidad el tiempo suficiente antes de
churruscarse. Y, en cuanto al pilotaje, es cierto que no podemos
confiar en el piloto automático puesto que iniciaría automáticamente
maniobras de giro para evitar cualquier colisión, así que -en este
punto Ferrard alzó ostensiblemente la voz- NECESITAMOS A UN VALIENTE
QUE HAGA EL TRABAJO.

    -­SENYOR, YO, SENYOR, YO LO HARE, YO, SENYOR, YO, YO, YO, SENYOR! -se
oyó dentro del armario de las escobas.

    -Está seguro, alfrédez Crushty? -preguntó Ferrard mientras
abría el armario, sin poder reprimir una sonrisilla-. Piense que se
trata de una misión muy diverti... ejem... peligrosa y...

    -No importa, senyor, las misiones peligrosas son lo mío. ¨DONDE ESTA
EL ENEMIGO?

    -Allí delante, mire, es aquel puntito brillante del fondo. Le
transportamos a mi nave en un golpe de rayo y, cuando llegue allí,
coje las llaves de debajo del felpudo del puente de mando, la pone en
marcha y la dirige a toa leshe hacia el puntito, y allí pregunte por el
senyor L'opeCk que le dará nuevas instrucciones.

    -Sí senyor, a sus órdenes senyor. Le deseo suerte, senyor.

    -Que noooooo, que la suerte se la tenemos que desear nosotros a
usted, pero no cometeremos tal tontería. ­Hale, a cascarla! Ya nos
contará después cómo le ha ido.

    Un orgulloso Güesli Crushty subió a la plataforma de transporte.
Mientras tanto, Ferrard y Nata comentaban en voz baja:

    -La verdad es que empiezo a ver viable su plan, Comandante Ferrard.
Confieso que ha sido una idea genial indicarle que se detuviese junto
al mísil y le pidiese instrucciones. Con lo inepto que es, seguro que
se lo lleva por delante.

    -Estoy convencido de ello -respondió con orgullo Ferrard-. Sobre
todo porque "olvidé" decirle a Crushty que el muelle del pedal
acelerador está roto, así que en cuanto lo pise para arrancar ya no
lo podrá despegar del suelo de la nave.

    Mientras tanto, un destello blanco cruzando a gran velocidad por
delante de la ventana senyaló la fugaz trayectoria del USS-Trekminal
hacia su destrucción. A los pocos instantes, un abrumador estruendo
conmovió la cubierta de vuelo del USS-Paradise (sí, ya sé que en el
espacio no se transmite el sonido, pero es que así tiene más
dramatismo. Además, si George Lucas lo hace, ¨por qué yo no?)

    Un sabor agridulce recorrió el ánimo de los presentes, con una
mezcla entre la victoriosa sensación de haber derrotado al mal y la
tiranía de L'opeCk y entre la amargura del tremendo sacrificio que
había costado tal victoria. La USS-Trekminal, orgullo de la Flota
Estelar y una de las últimas de la clase Ameba, había caído
gloriosamente en acto de servicio. Sus motores, incapaces de
soportar la velocidad Warp de 33600 unidades a la que se los había
forzado, quedaron exactamente igual que aquel sandwich de pollo y
lechuga que se me cayó una vez detrás de la nevera y pasó dos anyos
allí. Su blanco y brillante casco, arrugado como una escultura de
Antoni T…pies. Unas lágrimas furtivas asomaron a los ojos del
comandante Ferrard.

    -Consumatum est -latinizó Tirk.

    -Sic transit gloria mundi -respondió tristemente Ferrard.

    -Adeste fideles -terció Scrotty.

    -Que nooo, Scrotty, que eso es de un villancico. Bueno, Ferrard
-dijo Tirk-. Míralo por el lado bueno. Has perdido tu nave, pero por lo
menos hemos salvado la galaxia, y además nos hemos librado del alfrédez
Crushty.

    -­SI, SENYOR! ¨ME LLAMABA, SENYOR? -se oyó una voz en la plataforma
de transporte.

    -J*#$%, mec#%## #@ @&&# ##%@@ @*##% #%$ @#%ió al ninyato éste. ¨PERO
SE PUEDE SABER DE DONDE SALE, ALFREDEZ? -saltó Tirk.

    -Es que justo antes de llegar me di cuenta de que me había dejado
los donuts, senyor, así que vine un momentito a por ellos y ahora me
vuel... pero, ¨dónde está la nave? Las coordenadas del rayo no me la
encuentran.

    -Destruída, alfrédez, destruída por su culpa -saltó Scrotty después
de una mirada cómplice con Ferrard-. Y ya sabe lo que eso significa,
¨no? Tendrá usted que pagar una nave nueva.

    -Sí senyor -respondió humildemente Crushty-. Pero con mi paga no...

    -No se preocupe, Güesli -le consoló Nata-. Conozco un sitio en el
que se podrá sacar un sobresueldo para ayudar a pagar esa nave.

                              **********

    Una semana después, la USS-Paradise realiza un vuelo de rutina para
dirigirse a repostar. El ambiente es relajado, y la tripulación
conversa informalmente mientras se limita a supervisar los controles de
forma rutinaria.

    -Pues sí, el otro día vi a Crushty sirviendo hamburguesas en la
cafetería de la Flota. Está más mono con esa gorrilla que les ponen...

    -Sí, yo también me fijé. Con esa "M" amarilla en mitad de la
frente. Por cierto, ¨alguien sabe lo que significa?

    -Ni idea. Aparece en todas las cafeterías que la Flota tiene por
esos planetas de Dios. Debe ser alguna tradición. Pero bueno, gracias a
la "M", Güesli podrá sacarse unas pesetillas e ir pagando los plazos de
la nueva Trekminal. Por cierto que fue todo un detalle por parte del
Coordinador de la Flota permitirle a Ferrard usar el mismo número que
llevaba la vieja Trekminal, ¨verdad?

    -Sí, la verdad es que el NCC-1162 es un número cargado de historia,
y llevarlo es una excelente forma de honrar a la nave sacrificada. Y
Ferrard anda más contento que unas castanyuelas con su nueva nave...

    -­ATENCION! ­OBJETO NO IDENTIFICADO EN RUTA DE COLISION HACIA
NOSOTROS! ­TODO EL MUNDO A SUS PUESTOS! ­MANIOBRA EVASIVA DE
EMERGENCIA!-. De repente, la megafonía de la nave tronó con las voces
de alarma. En un instante, toda charla fue cortada de raíz y la
tripulación se concentró en sus puestos; los músculos tensos, las
miradas fijas en los controles, gotas de sudor perlando las frentes...

    -No será un mísil de L'opeCk otra vez, ¨verdad? -se preguntó
Scrotty.

    -No creo -respondió el comandante Nicholaus-. ­Oficial de
comunicaciones Nijov!

    -­SENYOR!

    -­Intente establecer contacto con el objeto!.

    -­Sórdene!

    ...y, un instante después:

    -Contacto establecido, Comandante. ¨Lo paso a megafonía?

    -Hágalo, por favor.

    El oficial de comunicaciones Nijov manipuló un par de controles, y
la voz procedente del presunto proyectil se oyó por los altavoces de la
nave:

    -­­­­QUITARSEDENMEDIOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!

    -Ntchs, yastamos otra vez- protestó Nicholaus-. Tranquilos,
muchachos. Es Ferrard con su nueva nave. Como es una tecnología tan
distinta de la del viejo Trekminal, no acaba de cogerle el tranquillo y
monta unos pitotes increíbles por toda la galaxia. Esquivadlo y ya
frenará contra algún asteroide.

    Efectivamente, el USS-Paradise trazó una grácil curva hacia la
derecha y el USS-Trekminal pasó a escasos centímetros de su casco, a
gran velocidad.

    -¨No debería tomar medidas el mando de la Flota? -se lamentó
LaBerge-. Cualquier día de estos nos vamos a hacer sangre si sigue así.

    -Ya lo han hecho -respondió Nicholaus-. El comandante Tirk ha
invitado a Ferrard a su nave para dentro de un par de días, y le va a
ensenyar todos los controles, mecanismos y chiribitas de la USS-Proline
para que vaya familiarizándose con ellos.

    -...sí, y luego le invitará a unas cervezas romulanas. Si es que
hay que ver qué bien viven estos dos. En fin, cualquier mimo es poco
para el héroe de la Trekminal...

                                           Barnacity, a [-31] 8667.6
                               * F I N *
                               

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